Mi formulario vencido:
Un llamado Premio y un urgente Estatuto que celebren la libertad y el futuro de la cultura costarricense
Autor: Mauricio Miranda · Follow // Tiempo de lectura 7 min
En medio de la vorágine cotidiana en el año 2025, cometí un error: dejé pasar el 2 de junio, fecha límite para llenar el formulario de consulta pública sobre la reforma a la Ley de Premios Nacionales de Cultura. Aquel descuido me golpeó con el peso de una oportunidad perdida, pero también con la urgencia de expresar lo que no logré plasmar a tiempo. Tras intentar publicar estas reflexiones en diversos periódicos y medios nacionales sin obtener respuesta, sentí que ese silencio profundizaba una deuda conmigo mismo y con el sector. Fue este año cuando, conversando con José Ortiz, codirector de Masa Crítica —un espacio que justamente nace para narrar lo que queda fuera de las estructuras dominantes—, este texto encontró su lugar. Gracias, José, por permitir que estas ideas dejen de ser un “formulario vencido" y se conviertan finalmente en una conversación pública necesaria.
Quiero dejar claro que valoro enormemente el esfuerzo de abrir estos espacios de consulta pública, tanto para la reforma de la Ley de Premios Nacionales (Ley 9211) como para la propuesta de la Ley de Estatuto de la Persona Artista Costarricense. Son iniciativas que tienen el potencial de generar un cambio profundo y positivo en nuestro ecosistema cultural.
Precisamente por ese alto potencial, es fundamental que nos tomemos estas consultas con la seriedad que merecen, porque en ellas se define el futuro de la práctica artística y sus condiciones. Y , como he notado, hay temas cruciales que no pueden ser diezmados olimitados: la libertad creativa y la protección contra la censura.

En una performance en la Bienal de La Habana de 2009, Tania Bruguera ofreció una plataforma temporal para la libertad de expresión, normalmente negada en Cuba. Se invitó a los asistentes a subir al escenario y hablar sin censura durante un minuto, tras lo cual dos actores con uniformes militares los escoltaron fuera del escenario. Una paloma blanca fue colocada sobre el hombro de cada orador, en alusión a la que se posó sobre Fidel Castro durante su primer discurso en La Habana tras el triunfo de la revolución de 1959.
Los Premios Nacionales: Más Allá del Galardón, un Impulso al Crecimiento
La reforma a la Ley 9211 sobre Premios Nacionales de Cultura es un paso necesario. La ampliación de categorías para incluir áreas como la música popular, la gastronomía, la gestión cultural o el diseño, junto con la mejora en la dotación económica, son avances que aplaudo. Sin embargo, un premio debe trascender el mero reconocimiento. Es fundamentalque la reforma contemple mecanismos para que el galardón se traduzca en un impulso real a la carrera del artista, facilitando la circulación de su obra y su inserción en circuitos internacionales. El Estado no debe ser solo un juez que premia, sino un motor que proyecta.

Inserções em Circuitos Ideológicos es una serie de obras conceptuales creadas por el artista brasileño Cildo Meireles a partir de 1970. La serie cuestiona los sistemas de comunicación, circulación y poder en la sociedad, utilizando medios cotidianos para intervenir los circuitos económicos y simbólicos del capitalismo y la dictadura militar en Brasil
El Estatuto de la Persona Artista: Hacia una Dignificación Real
La propuesta del Estatuto de la Persona Artista y Trabajadora de la Cultura es, quizás, el reto más ambicioso. Para que este marco legal sea efectivo y no una herramienta de control burocrático, debe fundamentarse en pilares innegociables:
1. Voluntariedad del Registro Nacional del Artista (RNA): El registro debe ser una
puerta a beneficios y protección social, nunca un requisito obligatorio para ejercer el
arte. La libertad de creación no puede estar condicionada a un carné o a la validación
de una institución estatal.
2. Participación Vinculante: La voz de los artistas en el Consejo Nacional de Salarios y en la definición de políticas culturales debe ser vinculante. No podemos permitir que las decisiones que afectan nuestro modo de vida se tomen en oficinas alejadas de la realidad del taller, el escenario o la calle.
3. Aplicación de Leyes Existentes: Antes de crear nuevas estructuras, es vital asegurarque se cumplan leyes ya vigentes que protegen la seguridad social y los derechos laborales de los trabajadores independientes.
Libertad Creativa vs. Censura Tácita
Un tema que me preocupa profundamente es la protección contra la censura. En Costa Rica, la censura rara vez es directa; se disfraza de "falta de presupuesto", de "criterios de selección” poco claros o de amiguismo en los jurados. Esto genera una censura tácita donde el artista, para acceder a fondos o premios, termina autocensurándose o ajustando su discurso a lo que la institución considera "apropiado".
Para proteger la libertad, es vital que las leyes:
Amplíen la definición de "obra" para incluir los nuevos lenguajes y plataformas digitales.
Protejan la identidad del artista, permitiendo la postulación con seudónimos si es necesario.

“Lección de Escritura” (Priscilla Monge). La repetición de pizarras como castigo educativo simboliza la institucionalización del pensamiento y la autocensura aprendida bajo la norma estatal.
Un Futuro de Reconocimiento y Libertad
Estas reformas no son solo para los artistas; son para la construcción de una cultura más rica, crítica e informada para las futuras generaciones. El arte es una voz de lucha y un espejo social incómodo que debe permear desde las aulas hasta la plaza pública.
Los Premios Nacionales y el Estatuto de la Persona Artista son cimientos. Al proteger la dignidad y garantizar la libertad, construiremos un ecosistema robusto donde el arte costarricense florezca sin ataduras. Mi "formulario vencido" es hoy solo una anécdota, pero el llamado a la acción es urgente: celebremos una cultura verdaderamente libre, vital