“Hilo y aguja” / Neuroestética
Autor(a): Luis Fernando Quirós Valverde · Follow // Tiempo de lectura 12 min
Entrevista a Alessandra Sequeira por su nueva muestra en el Museo Dr. Rafael Angel Calderón Guardia
Por la complejidad de “Enraizada, donde el miedo desvanece”, de Alessandra Sequeira, centro su comprensión al ámbito de la neuroestética, para reflexionar apreciando las respuestas a sondeo de la Inteligencia Artificial respecto a su propuesta relatada en esta entrevista.

La exposición alude a la experiencia artística, memoria y transformación personal como eje central del acto creativo. Desde la perspectiva de Daniel Goleman, Inteligencia Emocional y Neurociencia, se entiende como una aplicación práctica de la regulación emocional y la plasticidad cerebral. Puntualiza:
1. La autoconciencia emocional. La exposición invita al espectador a una reconciliación consigo mismo. Según Goleman este es el primer pilar de la Inteligencia Emocional, permitiendo identificar cómo las emociones influyen en nuestras decisiones y estados mentales.
2. Gestión del miedo. El título mismo, “Donde el miedo se desvanece” alude a la autoregulación. Goleman explica que no se trata de reprimir las emociones sino de
manejarlas para que no nos paralicen, transformarlas en resiliencia.
3. Empatía y conexión. La obra busca que el público sienta, reflexione, conecte. Para Goleman la empatía es la habilidad de entender las señales emocionales de los demás, algo que el arte facilita al exponer historias de nuestra formación y naturaleza humana.
Entonces, ¿cuál es, o qué caracteriza al núcleo liminar de Enraizada?:
Alesandra Sequeira (AS): El corazón de este cuerpo de obras es el registro sostenido, en el lapso de tres años, de un proceso psicológico/terapéutico, manifestado y transformado a través del arte (textil), donde la voz de mi niña interior logra contar una historia adversa, silenciada desde los cinco años. Trayendo a la mesa conversaciones voces incómodas con el público sobre la vulnerabilidad en la infancia y sus repercusiones a futuro para nuestra sociedad.
¿De dónde vienen los fundamentos de su obra?
AS: Comenzaron como investigaciones simbólicas de imágenes esbozadas en mis sueños. Luego, reconociéndolas como códigos o coordenadas enviadas de una consciencia superior a mí, guían a un entendimiento más amplio de mis propias búsquedas o entendimiento de mi propio ser, entorno y/o universo.
Estas investigaciones previas ayudaron a crear un lenguaje de un universo “micro/ macro” interconectado. Soporte para hablar de mi historia pasada y donde la intervención del hilo y aguja son las herramientas de transformación no solo de la imagen, sino además de sus múltiples significados.
La inspiración surge de un lenguaje onírico, que cobra significado, y se transforma con técnicas de bordado que fluyen como una extensión que atraviesa el cuerpo. Son imágenes esbozadas en sueños que hablan de nuestra naturaleza interna como reflejo del entorno mismo.
Los sistemas de las plantas y árboles actúan como reflejos de aquello que existe también en nuestros cuerpos y mentes, pero que además, esbozan los sistemas e interacciones de las relaciones humanas.

¿Cómo lo propicias?
AS: Desde lo sagrado.
El ritual es parte de mi día a día. Fundamenta la intención y gratitud por cada día desde abrir los ojos hasta cerrarlos. Mis acciones siempre significan.
Así mismo gratifico al arte. Todo está cargado de significados, el lienzo como “ tabula rasa” (el inicio de la creación), cada una de las gotas de pintura como cientos de miles de seres humanos que me propongo intentar interconectar.
Los medios utilizados poseen características olfativas, que me mantienen enraizada en el presente para poder trabajar. En otros casos utilizo procesos químicos, donde minerales atomizados con agua cambian su composición, intencionado propiciar procesos de transformación no sólo en el mineral sino también en mí y en quien los contempla. Más que “agradar”, son sostén, reparación, transformación. Somos eco de un universo más grande al que también pertenecemos. Todo es espiritual, todo significa y comunica; lo interpreto, codifico y decodifico a través del arte.

¿Qué caracteriza el anclaje a su investigación?
AS: Enfoque absoluto, claridad de intensión, compromiso completo a nivel de tiempo y búsqueda de materiales para poder cristalizar la obra; sacrificio, responsabilidad con el mensaje que busco transmitir.
Comprendo que el desarrollo del proceso de creación de la obra, es un reflejo del trabajo que requiere mi propia transformación. Otra característica es que desde muy temprano en el desarrollo identifico lo que necesito para que el trabajo sea colaborativo.
¿Qué encuentra en la naturaleza para construir sus discursos?
AS: ¡Todo! En ella puedo percibir a mí misma, comprendo que los procesos de vida, transformación y muerte simbólica, no suceden solo afuera sino también dentro de mí. Dios nos habla a través de la contemplación de la Naturaleza y amplía el entendimiento como ser humano, mujer, que atañen también a quienes me rodean y al mismo entorno.
Crecí en la montaña de San Rafael de Heredia, entre miles de árboles, muchos plantados por mi abuelo. Respirar el aire fresco, ver los ecosistemas interactuar y transformarse, desde muy pequeña me llenó de inspiración. Respirar profundo es vital para crecer.
¿Qué le interesa de la cultura?
AS: Creo que nosotros como artistas tenemos una responsabilidad muy grande no sólo de comunicar, sino de transformar, con reflexiones profundas sobre temas trascendentales como la empatía, respeto, y la colaboración.
Son razones para llevar mi proyecto de “Arte Relacional” con escuelas, colegios, universidades, hogares para niños que han sido vulnerabilizados, orfanatorios, hogares de adultos mayores, trata humana, indigentes y pacientes de diversas enfermedades, entre otras poblaciones.
Hacerlo, no sólo como terapia, es un espacio seguro donde reconocernos a nosotros mismos, unos a otros, y desde la colectividad propiciar espacios de diálogo, cambio, oportunidad y aprendizaje.

Fotografía por Víctor Vega Valverde
Cultura/Naturaleza, Bio/cultura
AS: Creo en el enfoque bio/cultura. La Naturaleza es para mí, una de las manifestaciones más claras de que Dios nos guía y enseña. Estos lenguajes son “complejos” de interpretar para muchos, pero a través de las artes estos códigos, enseñanzas y manifestación, se traducen para el resto de la sociedad: Los artistas somo traductores de lo humano y lo Divino en la tierra. Portamos los códigos ancestrales como parte de un linaje sagrado, donde no todo se entiende desde la lógica, sino desde las miles de posibilidades.
En conexión con Natura, los artistas podemos crear idiomas universales sin fronteras, que ayuden al desarrollo del ser humano y la sociedad.
El legado ancestral entre la naturaleza y las artes, transforma los cimientos mismos de la sociedad; responsabilidad enorme con el entorno y la cultura.
El árbol. ¿Te aporta en lo personal esta perspectiva?
AS: Mi abuelo dedicó su vida adulta a “sembrar agua”, como él le llamaba a reforestar. Él como gran visionario, entendió que el recurso del agua iba a llegar a escasear; y se dedicó junto con nosotros sus nietos a reforestar bosques en San José de la Montaña, donde vivíamos.
Entresaco de tus respuestas una frase “socollón”, que se vuelve central a lo tratado en esta entrevista: “Hace muchos años entendí que el ser humano se podría ver reflejado en un árbol, seres que bien anclados a la tierra aspiraban tocar el cielo”.
AS: Creo que eso impactó no sólo mi niñez , sino la adultes. El abuelo nos enseñó a entender que hay cosas que suceden en las profundidades del “ser”, que con tiempo y paciencia salen a la superficie creando un impacto en miles de ecosistemas. Contemplar estos fenómenos se volvió una práctica meditativa, que hasta el día de hoy me inspira.
Trae profundas enseñanzas y diálogos internos.
Muchas veces me he sentido árbol. Entendiendo que este recipiente que es mi cuerpo anhela también re encontrarse con algo superior a mí misma y encontrar la libertad absoluta de Ser.
Tú refieres LF, a la metáfora de subir al árbol. Confieso que no la comprendía hasta hace muy poco. Luego de experimentar una situación adversa en mi niñez el miedo me acompaño por mucho tiempo, limitándome a muchas cosas, incluyendo el poderme subir a un árbol. Fue hasta hace tres años que por vez primera subí a uno, no como una adulta queriendo superar sus miedos, sino con la mirada inocente de una niña ya reconciliada con su historia, contemplando un escenario que nunca había imaginado. Es entonces que viví en carne propia la sensación tan mágica que da poder mirar desde las alturas el tiempo y el espacio, esa es la libertad que experimentan las aves antes de volar, libres de miedo….
¿Dónde encuentra Alessandra Sequeira las motivaciones para trabajar en sus proyectos?
AS: En el amor que me rodea ( familia), en la naturaleza que me susurra historias, pero sobre todo dentro de mí. Es un anhelo incansable por entender/me, abrazar/me, inspirar/me y re tejer todas mis partes; y desde ahí poder compartir con los demás.
¿Cómo enfrentar los agotamientos creativos?
AS: Aunque reconozco que el agotamiento físico puede ser paralizante a la vez, lo que me obliga a detenerme, contemplar, mientras me recupero para volver a comenzar; el arte, de forma realmente mágica lejos de cansarme me renueva.
Como consecuencia de esa situación adversa en la niñez de la que hablé anteriormente , desarrollé en mi adolescencia hasta la fecha un desbalance químico (ausencia de registro de serotonina en mi cuerpo), lo que significó un diagnóstico que me pedía tomar medicamentos de por vida. Desde hace veintiséis años que me dedico al arte y 26 años libre de medicamentos. El arte suple con otros químicos (como la dopamina) lo que necesito para desarrollarme de forma saludable. Significa que desde la neuro plasticidad el arte se logra crear nuevos rutas neuronales, para que la química de mi cerebro se regule de una forma eficiente y diferente: constancia en el estado de bienestar creativo.
La naturaleza, la contemplación, la oración, y la meditación son mis “antídotos” para todas mis dolencias, confusiones y preocupaciones. Estas prácticas de respiración por lo general traen orden y calma en momentos de crisis. Difícilmente me ofusco utilizando estas herramientas.

¿Te cuestionas hacia dónde va Alessandra Sequeira?
AS: Esta exposición marca un antes y después para mí. Antes de ENRAIZADA todos mis procesos, desde hace 26 años eran acompañados por luchas internas donde el miedo me limitaba de muchas maneras. Si todo lo que he hecho en estos 26 anos de carrera ha sido acompañada por el miedo que hare sin él?
Pregunta que abordo con calma ya que las respuestas mismas comienzan a surgir… Seguiré explorando la fabricación de tejidos y papeles para trabajar y explorar el portal que es “la piel”, para luego traspasarlo y así poder viajar a lo profundo del Ser.
Y aún más a corto plazo, trabajaré en un proyecto colectivo sobre el “árbol de la vida”, donde cuatro artistas trabajaremos juntas enseñándonos saberes unas a las otras y juntas trabajar la cerámica, el tejido, y la fabricación de papel, para la obra. La búsqueda es interminable en mi….
¿Qué carácter de afectos contribuyen a crear en arte? ¿Son válidos, o más bien tienen validez cuestionarse el dominio de los afectos para crear arte, al ser, esta actividad, propia del universo emocional?
Creo que es vital regresar a lo sensible en una época donde reina la desconexión, y la incapacidad del ser humano de reconocer sus propias emociones y por ende las de los demás.
Observo como fenómeno social, como el exceso de imágenes (tecnología) ha desconectado al ser humano de su “Ser sensible”.
Vemos y vemos imágenes todo el tiempo sin sentir absolutamente nada.
Es por ello que en mis últimos años de investigación y creación, diseño previamente la estimulación sensorial (olfato, tacto, sonido) para complementar las obras de arte, y así despertar la memoria corporal del espectador.
Es desde ahí, desde los afectos y las sensibilidades que podemos construir diálogos donde podemos trabajar temas trascendentales como la empatía, respeto y solidaridad…
Se sabe que la memoria corporal tiene un registro mucho más preciso que la memoria visual.

Fotografía por Víctor Vega Valverde
¿Qué entiendes de la palabra resiliencia?
AS: Desde mi hacer, la defino como la capacidad que habita en mí de habitar mis propias emociones e historias y a través de procesos creativos u otras lecturas y significados.
En el proceso de creación de Enraizada, lo abordé desde la terapia EMDR, que implica revertir una situación adversa en mi infancia, que a través de la creación de las obras, entro en un fluido proceso de cambio y transformación, tanto en las obras como en mi propio reconocimiento de la historia personal.
Es donde esa historia personal se diluye en la historia del otro, al comprender que todos los seres humanos pasamos por adversidad. Desde la empatía nuestras historias nos unen lejos de separarnos
Para concluir, ¿cuál es tu aporte al arte actual costarricense?
AS: Creo como lo mencione anteriormente, que estamos atravesando una crisis de desensibilización y apatía como humanidad, no solo como costarricenses; recordar nuestro origen sensible en este momento es vital.
Hay que regresar al conocimiento primigenio para rectificar el camino. Un camino que hemos olvidado y por ello es que la humanidad se siente tan perdida.
Nacemos “despiertos”, pero muchos se sienten dormidos.
El sentido del tacto y luego la escucha, se desarrollan desde el útero de nuestras madres, después se desarrolla el sentido del olfato al respirar por vez primera al nacer, y por último la vista.
Venimos a la vida con “herramientas”/sentidos que fueron diseñados a traducirnos, decodificarnos y guiarnos a través de navegar en el mar de tanta información, pero hemos estimulado tanto sólo la vista, que los otros sentidos se han adormecido, dándonos una sensación de confusión perpetua, donde no sabemos cómo actuar.
Son estas herramientas olvidadas en nuestros cuerpos que quiero accesar , y así recordar nuestra naturaleza sensible y desde ahí haciéndonos cargo de nuestras propias emociones e historias, podemos en colectivo vernos a los ojos y trabajar para plantearnos nuevas soluciones empáticas como rutas para resolver y transformar problemáticas actuales desde la colaboración.
Entonces y para cerrar esta entrevista refiero a los aportes de la neurociencia aplicada al arte (o neuroestética)

Fotografía por Víctor Vega Valverde
Al respecto, Goleman concluye:
Los estudios citados referidos ofrecen una base biológica para la experiencia de apreciar Enraizada: El sistema límbico y la amígdala. El neurocientífico Daniel Goleman describe la amígdala como el centro del miedo en el cerebro, por lo que la exposición de Sequeira que propone desvanecerlo, actúa como un ejercicio para el cortex prefrontal, la parte racional y de gestión para aprender a inhibir los impulsos de este punto cerebral promoviendo el equilibrio emocional.
Transformación y plasticidad. Enraizada explora la transformación y la sanación . La neurociencia confirma que el cerebro no es estático, a través de experiencias estéticas y emocionales profundas, se pueden fortalecer circuitos neuronales, asociados con estados cognitivos como el entusiasmo y la energía.
Estimulación multisensorial. Sequeira conceptúa el uso de olores, texturas y audiovisuales, en esta muestra actual o en otras como la de Sala 4, Museo de Arte y Diseño Contemporáneo. Desde las neurociencias el enfoque activa múltiples áreas del cerebro simultáneamente facilitando una respuesta emocional, más robusta y duradera que el simple análisis intelectual de las imágenes e instalaciones expuestas. (Goleman D. Inteligencia Artificial. 2008)
